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lunes, 27 de diciembre de 2010

El cambio de hora ¿ Malo para la Salud?


Cuando llegue el cambio de hora y tengamos que atrasar una hora para adaptarnos al nuevo horario de primavera, muchos estarán contentos porque podrán dormir una hora más, pero otros les supondrá un gran fastidio, ya que tendrán que adaptar sus organismos, sus "relojes internos" o levantarse de noche. Siempre se nos ha dicho que es una medida útil para ahorrar energía pero ¿es una medida sana?

El cambio de hora aumenta el riesgo de infarto
Los investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo han estudiado las tasas de infartos de miocardio en más de 10 millones de habitantes de Suecia durante más de 20 años [1]. El resultado fue que los infartos aumentaba un 5 % durante la primera semana de aplicación del cambio horario de verano (atrasar una hora). Aunque las razones no están claras, los investigadores atribuyen este incremento a la perturabación de los hábitos de sueño y los ritmos biológicos producida por el cambio de hora. De hecho, es bien sabido que las alteraciones en el sueño (tal y como se producen en personas obesas o que padecen el síndrome de apneas obstructivas del sueño -SAOS-) producen un aumento de la presión arterial, la frecuencia cardíaca, facilidad para que se produzcan trombos (y, por lo tanto, infartos cerebrales o de corazón).

Los infartos son más frecuentes los lunes
También se sabe que los infartos son más frecuentes los lunes que cualquier otro día de la semana debido quizás al estrés que supone comenzar a trabajar otra semana más y el "ajuste" que se produce en nuestro organismo para levantarse temprano tras dos días (sábado y domingo) levantándose más tarde de lo habitual.

El cambio de hora es bueno para evitar accidentes de tráfico
El adelantar los relojes una hora ayudaría, por otro lado, a evitar accidentes de tráfico, al ser mayor el número de personas que conducen con luz solar. A partir del análisis de 28 años de datos de accidentes automovilísticos, los economistas de la institución RAND sugirieron que el cambio que se produjo en 1986 de la ley estadounidense sobre los cambios de hora en verano y en invierno, produjeron una reducción de entre el 8 % y el 11 % en los accidentes con peatones y una reducción de entre el 6 % y el 10 % en los accidentes que sufrían los ocupantes de vehículos.

Conclusiones
Por un lado, el cambio de hora (debido a las alteraciones de los ritmos de sueño que se producen) es un factor de riesgo de infarto pero, por otro, podría ayudar a que la incidencia de accidentes de tráfico disminuya.

Referencias
1. Janszky I, Ljung R. Shifts to and from daylight saving time and incidence of myocardial infarction. N Engl J Med 2008;359:1966-8.

2. Witte DR, Grobbee DE, Bots ML, Hoes AW. Excess cardiac mortality on Monday: the importance of gender, age and hospitalisation. Eur J Epidemiol 2005;20:395-9.

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