

Quien no ha visto alguna vez en television el anuncion de Actimel, para "mejorar nuestras defensas". Hubo un tiempo en el que los anuncios de Actimel daban la impresión de que si los tomabas te volvías inmune a cualquier enfermedad. Con eso de que "Actimel ayuda a tus defensas" miles de madres lo compraban para que sus hijos (y ellas mismas) no tuvieran catarros. Estos anuncios tan contundentes dejaron de verse a finales de 2009 a raiz de numerosas críticas. Pero ¿qué tiene el Actimel para que sus beneficios inmunológicos fueran tan publicitados? y, más importantemente, ¿realmente Actimel ayuda a nuestras defensas?
El Actimel contiene una bacteria llamada Lactobacillus casei (DN-114.001) patentada por Danone. Danone afirma que en la pared del intestino conviven diversas bacterias (flora intestinal) que favorecen la absorción de micronutrientes. El consumo de alimentos como el Actimel mejora la flora intestinal dada la presencia de Lactobacillus [1]. El consumo regular de productos que contienen la bacteria L. casei aumentaría el número de bacterias beneficiosas lo que ayuda a mejorar el equilibrio de la microflora intestinal creando un entorno más favorable para su desarrollo, dando mayor protección contra las bacterias patógenas.
Estudios realizados con Actimel
El estudio encargado por Danone a la Universidad de Navarra, en colaboración con la Red INDE, se realizó a 45 personas de ambos sexos, entre 51 y 58 años. Se realizó una división aleatoria en dos grupos, a uno se le dio un lácteo fermentado con L. Casei DN-114.001 tres veces diarias por un periodo de 8 semanas; al grupo de control se le dio un placebo. En el estudio se concluye que el consumo diario de lácteos fermentados que contengan Lactobacillus casei DN-114.001 puede producir un aumento en la modulación de las células del sistema inmune en personas de mediana edad sanas [3]. Otro estudio, llevado a cabo por el CSIC sobre 136 estudiantes, concluyó que el consumo diario de Actimel ayuda a modular algunos aspectos del sistema inmune en épocas de sobreesfuerzo intelectual.
Otro estudio relativo a su efecto sobre la resistencia a infecciones típicas de invierno (respiratorias y gastrointestinales) en personas de edad muestra que, si bien no se produce una menor incidencia en los sujetos que consumieron lácteos fermentados con L. Casei DN-114.001, la duración de las infecciones y la temperatura máxima son algo menores en los mismos, o, en otros estudios [5], para encontrar algún tipo de efecto había que tomar Actimel durante... ¡20 semanas!.
Por otro lado, estudios de la Universidad de Viena no mostraron diferencias significativas en el efecto estimulador del sistema inmunitario entre yogures tradicionales y los productos probióticos como Actimel en mujeres jóvenes y sanas.
De acuerdo... ¿y entonces qué?
La realidad es que los resultados de estos estudios no pueden ser extrapolables a personas sanas o bien no se han obtenido resultados con diferencias estadísticamente significativas. Otros estudios científicos señalan que no existe diferencia significativa entre los beneficios de lácteos probióticos y otros lácteos fermentados tradicionales o bien frente a yogures normales. Es decir, el hecho de que se observe un aumento de los linfoticos o una "mejoría en la modulación del sistema inmune" (menudos palabrejos) no quiere decir que Actimel ayude a nuestras defensas. Además, existen enfermedades en las que aumentan los linfocitos (leucemia, enfermedades autoinmunes, etc.) y no por ello estamos más sanos.
Quizás el mensaje que transmitía la publicidad de Actimel era pretencioso y exagerado. De hecho, numerosas asociaciones han tachado la publicidad de Actimel de engañosa.
Conclusiones
1. No se ha demostrado que Actimel proteja de los resfriados ni de ninguna otra enfermedad. Los estudios en los que se ha mostrado alguna protección no alcanzan resultados estadísticamente significativos y/o proporcionaban Actimel durante periodos prolongados de tiempo.
2. Actimel refuerza débilmente el sistema inmunológico (igual que un yogur natural tradicional, pero cuesta cuatro veces más).
3. No se ha demostrado que el dejar de tomar Actimel tenga efectos negativos sobre la flora bacteriana, tal y como afirmaba un "bulo" de Internet
Entonces ni beneficia, ni perjudica tomarlo.?
ResponderEliminarEs decir si un niño lo toma por que le gusta no pasa nada si después de tomarlo bastante tiempo deja de hacerlo?